ROBÓ EL AUTO DE SU PADRE, LO ARRASTRÓ Y TOMÓ DE REHÉN A SU HIJO

LOCALES PROVINCIALES

Un episodio estremecedor sacudió a Concordia y dejó al descubierto una escena de violencia extrema dentro del propio entorno familiar.

Todo comenzó en una vivienda de calle San Luis, donde un hombre de 40 años llegó en un estado de fuerte alteración. En cuestión de segundos, la situación escaló: discutió con su padre y terminó robándole el auto. Pero la escena fue aún más dramática cuando el dueño del vehículo intentó impedir la fuga.

ARRASTRÓ A SU PROPIO PADRE

En un acto desesperado, el padre se aferró al vehículo para evitar que se lo llevara. Lejos de frenar, el agresor aceleró y lo arrastró varios metros por la calle, provocándole heridas que obligaron a su asistencia médica.

La secuencia no terminó ahí.

FUGA DESCONTROLADA Y DESTROZOS

Durante la huida, el hombre condujo de manera temeraria, chocando autos estacionados y generando pánico entre vecinos. La Policía inició un operativo cerrojo para intentar frenarlo, mientras la tensión crecía minuto a minuto.

EL MOMENTO MÁS CRÍTICO: SU HIJO COMO REHÉN

Tras ser localizado, el agresor se refugió en la casa de su expareja. Allí, la situación alcanzó su punto más crítico: tomó del cuello a su hijo de 11 años y lo amenazó con un cuchillo frente a los efectivos.

Fueron minutos dramáticos, donde cada decisión podía terminar en tragedia.

NEGOCIACIÓN LÍMITE Y REDUCCIÓN

Gracias a la intervención policial, se logró entablar un diálogo que permitió descomprimir la situación. Finalmente, el hombre depuso su actitud y fue reducido sin que el menor sufriera lesiones físicas.

DETENIDO Y BAJO EVALUACIÓN

El agresor fue detenido, aunque previamente debió ser trasladado a un centro de salud por un cuadro de crisis. La Justicia avanza en la causa y podría imputarlo por múltiples delitos, entre ellos:

  • Robo
  • Lesiones
  • Amenazas calificadas
  • Privación ilegítima de la libertad
  • Atentado y resistencia a la autoridad

UNA ESCENA QUE CONMOCIONA

El hecho dejó al descubierto una combinación explosiva: violencia extrema, descontrol y un entorno familiar atravesado por el horror. La imagen de un padre herido y un niño tomado como rehén es, para muchos vecinos, una de las más impactantes de los últimos tiempos en la ciudad.