Falleció la mujer atacada por su pareja y su muerte constituye un nuevo femicidio

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María Leonor Godoy, de 58 años, murió este lunes a las 3.50 en el hospital Masvernat, donde permanecía internada desde el 4 de abril tras haber sido brutalmente atacada con un arma blanca por su pareja, Juan Pablo Estigard, de 37 años.

El agresor, Juan Pablo Estigard, fue detenido el mismo día del ataque y permanece alojado en la Unidad Penal N°8. Sin embargo, el vínculo entre ambos ya estaba marcado por episodios graves de violencia que habían sido advertidos por el entorno familiar.

Violencia previa y una restricción incumplida

Según relataron sus familiares, el 18 de noviembre de 2025 la mujer fue víctima de una golpiza feroz que le provocó severas lesiones en el rostro. A partir de ese hecho, se realizó la denuncia y se dictó una restricción de acercamiento contra el agresor, la cual seguía vigente al momento del ataque.

A pesar de esa medida, la relación continuó. La víctima retomó el vínculo con Estigard y se alejó de su entorno más cercano. En ese contexto, se configuró un patrón reiterado en casos de violencia de género: dependencia emocional, aislamiento y control por parte del agresor.

Además, según el testimonio de su hija, el hombre no trabajaba, tenía problemas de adicciones y ejercía control económico sobre la víctima, profundizando su situación de vulnerabilidad.

El deterioro emocional

El impacto de la violencia no fue solo físico. Tras el episodio de noviembre, María Leonor Godoy debió ser internada en el Hospital Felipe Heras por un cuadro de pánico extremo. Según relató su hija, la mujer vivía con miedo constante y estaba convencida de que su pareja podía matarla.

El ataque

El 4 de abril, cerca de las 8 de la mañana, ocurrió el ataque que terminó con su vida semanas después. La mujer fue encontrada con heridas de arma blanca y trasladada de urgencia al hospital Masvernat, donde permaneció internada en estado crítico hasta su fallecimiento el 27 de abril a las 3.50.

“Mi hermano vino a despertarme y me dijo: ‘Pablo la mató a mamá’”, recordó su hija, en uno de los testimonios más duros del caso.

Un agravante en la investigación

En el marco de la causa, las pericias detectaron indicios de abuso sexual durante el ataque, un elemento que podría agravar la imputación contra el acusado.

Un patrón que se repite

El femicidio de María Leonor Godoy vuelve a exponer una secuencia que se repite en numerosos casos: violencia previa documentada, denuncias realizadas, medidas judiciales vigentes que no logran sostenerse en el tiempo y la reanudación del vínculo que termina en un desenlace fatal.

Un entramado donde las señales de riesgo estuvieron presentes, pero no alcanzaron para evitar la muerte.