Una vivienda de barrio Villa Mabel, en Paraná, fue atacada a tiros por motociclistas. Ana Heinzenreder de Bernal, madre de joven asesinado en la Unidad Penal Nº 1, relató a Elonce lo ocurrido y expresó su temor ante la posibilidad de nuevos ataques.
Una vivienda fue atacada a balazos en Paraná durante la noche de este martes, en inmediaciones de las calles Rubén Ghiggi y Provincias Unidas, en barrio Villa Mabel. La propiedad pertenece a Ana Heinzenreder de Bernal, madre de Esteban Bernal, quien fue asesinado hace dos meses en la Unidad Penal Nº 1 de la capital entrerriana. La mujer, relató cómo ocurrió el episodio y manifestó su preocupación por la seguridad de su familia.
Los disparos impactaron contra la ventana y la puerta de su vivienda, mientras que otros proyectiles alcanzaron una propiedad lindera, cuyos ocupantes no tendrían vinculación con el conflicto que se investiga. Personal policial de la Jefatura Departamental Paraná, junto a efectivos de Comisaría Décima y Criminalística, trabajó en el lugar para recolectar elementos que permitan esclarecer lo sucedido.
Ana vinculó sus sospechas sobre el ataque con la muerte de su hijo, aunque reconoció que desconocía quiénes efectuaron los disparos y cuál fue el motivo. Visiblemente afectada, expresó: “Yo quiero justicia por mi hijo. Esto no va a quedar así. Yo estoy cansada. Yo sufro mucho por mi hijo. No lo tengo más. No sé, no tengo palabras para decir más nada”.
Cabe recordar que el pasado 11 de agosto, un interno de la Unidad Penal Nº 1 de Paraná falleció tras ser apuñalado por otro preso. La víctima fatal, fue identificada como Esteban Bernal, de 24 años; mientras que el agresor Josué Nahuel Quiroga, de 25 años cumple 60 días de prisión preventiva en la cárcel de Victoria.
Los disparos alcanzaron la puerta y una ventana
La mujer explicó que el episodio ocurrió cuando estaba por salir de su vivienda para comprar comida. Según recordó, eran aproximadamente las 19.40 cuando escuchó las detonaciones y decidió regresar inmediatamente para comprobar qué había sucedido.
“Como a las ocho menos veinte era esa hora, porque yo iba a ir a comprar una hamburguesa. Siento el tiro, me vuelvo. Yo dije: ‘Otro hijo no, basta’. Y cuando vengo ya me encuentro con esto”, relató, al describir el temor que experimentó al escuchar los disparos.
Al observar los daños, constató que los proyectiles habían alcanzado distintos sectores del frente de su domicilio. “En la ventana y en la puerta. Dos disparos. Y otros disparos que impactaron en la propiedad de al lado, en la casa del vecino”, precisó.
Cómo fue la intervención policial
Tras el ataque, Ana intentó comunicarse con la Policía, pero su teléfono celular se había quedado sin batería. Por ese motivo, recurrió a una vecina para solicitar ayuda y efectuar el llamado.
“Me quedé sin batería en el teléfono, fui a la vecina para llamar a la Policía y llamé. ‘Sí, ya vamos’. Y no aparecieron los policías, pero justo venía un patrullero de la Décima y lo paré”, contó sobre los momentos posteriores al episodio.
La mujer aseguró que informó inmediatamente a los efectivos sobre lo ocurrido y les recordó la situación que atravesaba su familia. “Le dije que me habían atacado a tiros mi casa. Le digo: ‘Hace dos meses de mi hijo, ¿hasta cuándo?’”, manifestó.
Investigan la participación de motociclistas
Según la información policial recabada en el lugar, en el ataque habrían participado personas que se desplazaban en motocicletas. Mientras las primeras versiones mencionaban dos rodados, Ana sostuvo que se trató de una sola moto con dos ocupantes.
La entrevistada aclaró que no alcanzó a observar directamente a los responsables. Sin embargo, señaló que otro de sus hijos habría visto a los motociclistas cuando se encontraban en las inmediaciones de la vivienda.
“No, yo no vi nada. El que vio fue mi hijo, que justo salió para afuera a ver quién era. Lo vio acá en la esquina y se metió para adentro porque no quiere saber nada. Ya está cansado también”, expresó.
Hallaron vainas servidas en el lugar
Durante las tareas investigativas, efectivos policiales realizaron una inspección sobre calle Provincias Unidas y en las inmediaciones de Rubén Ghiggi, donde buscaron vainas servidas y otros elementos vinculados con los disparos.
Ana aseguró que también encontró una vaina que identificó como correspondiente a un arma calibre 9 milímetros y que la entregó a los investigadores. “Encontré la vaina 9 mm. Se las entregué a la Policía y voy a ir a hacer la denuncia porque esto no puede quedar así”, afirmó. La identificación del calibre deberá ser corroborada mediante las pericias correspondientes.
La mujer sostuvo que su familia no mantiene conflictos con vecinos del barrio. “No tenemos problemas con nadie. Yo no me meto con nadie, todo el mundo ya me conoce como soy yo”, aseguró, al manifestar que desconocía las razones del ataque.
“Ya tengo tres hijos muertos”
La posibilidad de que se produjeran nuevos episodios de violencia generó preocupación en la familia. Ana explicó que solicitó presencia policial en las inmediaciones de su vivienda durante la noche.
“Van a recorrer y van a quedar a ver si por lo menos no pasa nada”, señaló sobre la respuesta que recibió de los efectivos ante su pedido de seguridad.
Finalmente, la mujer compartió una situación personal que profundizó el impacto emocional del ataque. “Ya tengo tres hijos muertos. No es el primero, tres tengo”, expresó, al referirse a las pérdidas que atravesó.
La investigación continuaba para determinar quiénes realizaron los disparos y establecer si existía alguna relación con el fallecimiento de Esteban Bernal en la Unidad Penal Nº 1. Hasta el momento, esa posible vinculación surgió de las sospechas expresadas por su madre y no había sido confirmada por los investigadores.
