El Último Primer Día volvió a convocar a miles de jóvenes en Paraná. Unos 2.300 estudiantes de sexto año participaron de los festejos en el balneario Thompson durante la madrugada de este lunes, en el marco de un operativo especial de seguridad dispuesto por la Policía de Entre Ríos.
La desconcentración se produjo principalmente por avenida Ramírez y se desarrolló sin incidentes de gravedad, aunque una joven debió recibir asistencia médica por un cuadro de descompensación.
Operativo especial con 100 efectivos
El subjefe de la Departamental Paraná, Juan Pablo Claucich, informó que el operativo comenzó a la medianoche y se extendió en distintos espacios públicos, como el Parque Urquiza, el Thompson y la plaza Mujeres Entrerrianas.
El objetivo fue concentrar a los adolescentes en un único punto de encuentro para evitar múltiples focos de reunión y facilitar las tareas de control. En total, se afectaron alrededor de 100 efectivos policiales, con mayor presencia en el balneario.
Como particularidad de este año, el local bailable Arenas fue reservado con anticipación y reunió a cerca de 1.800 estudiantes con entradas previas. Según indicó el funcionario, esto permitió reducir significativamente el ingreso de bebidas alcohólicas al complejo.
“La única restricción aplicada fue la prohibición de botellas de vidrio, para prevenir incidentes”, explicó Claucich, quien además sostuvo que el consumo de alcohol fue menor en comparación con ediciones anteriores.
Asistencia médica y controles posteriores
En materia sanitaria, se dispuso una ambulancia para atender a una joven de 18 años que presentó una descompensación. “Tenía enfermedades de base y comenzó a convulsionar, pero se encontraba estable”, detalló el subjefe policial. Además, otros cuatro jóvenes fueron retirados por sus padres.
La desconcentración se produjo alrededor de las 5.30 y luego se implementaron controles preventivos en las principales avenidas ante la circulación masiva de adolescentes rumbo a sus escuelas.
No se descartaba que los festejos pudieran repetirse en la noche siguiente.
Mirada educativa y preventiva
Desde el Consejo General de Educación se había difundido un documento con orientaciones para que las instituciones aborden el UPD desde una perspectiva pedagógica y de derechos.
“El Último Primer Día, en tanto práctica social y cultural, expresa procesos de construcción identitaria y pertenencia grupal”, señalaba el texto, que además advertía sobre la necesidad de evitar miradas exclusivamente sancionatorias y trabajar con enfoque preventivo y de cuidado.
En los últimos años, el ritual juvenil se ha resignificado y, en algunos casos, se vincula con el consumo excesivo de alcohol y otras sustancias, una problemática que el sistema educativo busca abordar de manera integral.
La jornada transcurrió con normalidad y volvió a marcar el inicio del último año escolar para miles de estudiantes paranaenses, en una tradición que cada año suma más participantes.
